jueves, 5 de julio de 2012

BLANQUEAMIENTO DENTAL


El blanqueamiento dental es una alternativa terapéutica conservadora para el tratamiento de las discoloraciones dentales que busca conseguir un color dentario que satisfaga las necesidades estéticas del paciente. La técnica consiste en utilizar sustancias químicas de aplicación extradental (blanqueamiento externo) o intradental (blanqueamiento interno) que actúan sobre las moléculas de los pigmentos responsables de la discoloración.
 
El resultado dependerá principalmente del tipo de agente blanqueador utilizado, de la concentración y habilidad para alcanzar a las moléculas causantes de la discoloración, de la duración y del número de veces que el agente está en contacto con dichas moléculas. Pero también influyen otros factores como el tipo de discoloración, la edad del paciente o el color inicial de los dientes. 

Dentro del blanqueamiento dental, podemos distinguir las técnicas que se realizan exclusivamente en la consulta dental, las que se realizan en casa bajo la supervisión del odontólogo (también llamadas técnicas ambulatorias) y las que se realizan de forma conjunta, primero en la clínica y luego en el domicilio del paciente.

Tipos de blanqueamiento dental 
A- Blanqueamiento en la clínica dental:
1) Técnica de pulido aire-polvo: Se lleva a cabo en discoloraciones superficiales del esmalte y es efectivo gracias al efecto que produce un aerosol con bicarbonato, agua y aire a presión.
2) Microabrasión del esmalte: También está indicada para discoloraciones superficiales. En este caso se utilizan compuestos ácidos aplicados manualmente por pulidores mecánicos o copas de goma.
3) Cepillado dental en la consulta: Consiste en aplicar superficialmente una pasta específica con la ayuda de cepillos de profilaxis. 
4) Técnicas de activación química: El peróxido de ceramina o de hidrógeno se aplica sobre la superficie dental dejándolo actuar el tiempo que requiera la discoloración del paciente.
5) Técnicas de activación por calor: Se utiliza en casos de discromías intensas; se aplica un agente blanqueador y una fuente de calor para la difusión y la penetración del agente blanqueador a través de la estructura del diente. 
6) Técnicas de férulas en la consulta: Se aplica una sustancia especial en una férula individualizada para el paciente y este debe llevarla durante un máximo de 2 horas en la misma consulta.
7) Técnica fotoactivada: Se basa en utilizar una luz halogenada convencional para activar los agentes blanqueadores. 
8) Técnicas de gases hiperoxidantes: Se emplean oxígeno y ozono mediante cubetas individualizadas como agentes blanqueadores. 

B – Blanqueamiento ambulatorio
Una de las técnicas que se utiliza en discoloraciones leves o como complemento a otras técnicas blanqueadoras es la del cepillado dental a domicilio (con una pasta blanqueadora que actúa durante 5 minutos ). Además, también se realizan técnicas de blanqueamiento con félulas de uso domiciliario (aplicando una solución de peróxido de caramida o de hidrógeno) o con tiras de plástico (de un solo uso y recubiertas de un gel específico).

C- Blanqueamiento combinado
Para obtener un mayor beneficio pero acortar la duración del tratamiento en casa, podemos combinar una fase inicial en la clínica, empleando cualquiera de las técnicas descritas, seguida de un mantenimiento en casa, donde utilizaremos peróxido de carbamida o de hidrógeno y un cepillado dental con pastas blanqueadoras. De este modo conseguiremos alargar los efectos del blanqueamiento el mayor tiempo posible. 

Posibles afecciones
Cabe tener en cuenta que la mayoría de sustancias químicas empleadas en el blanqueamiento dental son, normalmente, elementos que pueden alterar estructuras orales no involucradas en el tratamiento. En el caso del esmalte, puede aparecer una reducción de su dureza o alteraciones de la rugosidad superficial, entre otras. Estas variaciones pueden reducirse con la aplicación de flúor durante y después de recibir el tratamiento. Además, los agentes blanqueadores pueden producir un aumento de la sensibilidad al frío, que puede desaparecer con la interrupción del tratamiento o con agentes desensibilizantes a base de Nitrato potásico y Cloruro potásico. A nivel de encía y mucosa oral, puede darse una leve irritación, siempre de carácter reversible.

Así pues, las diferentes técnicas de blanqueamiento dental permiten eliminar la mayoría de las manchas producidas por causas externas como el café, el tabaco o el vino tinto, entre otros. Aun así, el resultado del tratamiento y, en especial, su duración, estarán directamente ligados a los hábitos y cuidados que el paciente tenga en su higiene bucal. 



PROTESIS DENTALES


Las prótesis dentales son una solución muy recurrida para mejorar el aspecto de las piezas dentales o solventar su ausencia. Existen varios tipos de prótesis y, debido a las diferencias significativas de materiales, forma y uso, cada una de ellas necesita cuidados específicos para que su utilidad perdure en el tiempo. 
El cuidado de las prótesis dentales

Su duración dependerá de muchos factores, pero uno de los más importantes es la motivación del paciente en el momento de cuidarlas; por este motivo, el especialista debe evaluar su adecuado funcionamiento de forma regular, así como realizar una sesión informativa para asegurar que el paciente realiza una correcta colocación de la prótesis y para conocer los puntos de estabilidad masticatoria y las técnicas específicas de cuidado diario.

Prótesis removibles
Las prótesis totales o parciales removibles, aquellas que no van cementadas y que el paciente puede retirar, deben limpiarse con un cepillo especialmente indicado para este fin: este debe tener el mango grueso para que aquellos pacientes de edad avanzada e impedidos puedan sujetarlo con seguridad. Las prótesis deben limpiarse después de cada comida y sobre todo antes de acostarse. Además, dependiendo de la velocidad de la formación de sarro, manchas o tinciones, se deberá sumergir la prótesis en soluciones antisépticas. 
Es recomendable retirar la prótesis por las noches para descansar de la presión que puede producir este tipo de aparatología.

Prótesis fijas
En el caso de las prótesis fijas, aquellas que van cementadas a los dientes y que, a diferencia de la prótesis removible, el paciente no puede quitarse cuando quiera (coronas, puentes, implantes y retenedores), se suele recomendar el uso de sedas y cintas dentales, cepillos interproximales e irrigadores bucales. 
Los márgenes de la prótesis pueden resultar de fácil acceso para el acumulo de biofilm. Por este motivo, requieren mayor dedicación en su limpieza. Las superficies gingivales de los pónticos y la zona de debajo de los conectores son particularmente vulnerables a la retención de biofilm.
En estas áreas de difícil acceso, será recomendable utilizar la técnica de Charters para la limpieza. Este método consiste en colocar las filamentos del cepillo en el borde gingival, dirigir los filamentos hacia la superficie oclusal, y realizar movimientos vibratorios en los espacios interproximales.



TRATAMIENTO DE LA GINGIVITIS


 
Hay que tratar de eliminar el biofilm dental, o placa bacteriana, que se forma en los dientes, bien por medios físicos, como el cepillado, el uso de hilo dental, etc., bien por medios químicos, como los colutorios. Analizamos a continuación los tratamientos más eficaces.

Medios físicos
El cepillado diario con una pasta dentífrica que contenga flúor y el uso de cepillos interproximales, cinta o seda dental son métodos recomendados para la eliminación del biofilm. En el mercado, encontramos una gran variedad de pastas dentífricas con otros principios activos que proporcionan propiedades terapéuticas, como el cloruro de cetilpiridinio, permethol, provitamina B5 o lactato de zinc, todos ellos con excelentes propiedades antiinflamatorias.
Cada persona debe utilizar un cepillo adecuado a sus necesidades tanto en el tamaño del cabezal como en la consistencia de sus filamentos, haciendo hincapié en las técnicas de un correcto cepillado. En este sentido, es recomendable utilizar un cepillo con filamentos de consistencia media-blanda para evitar dañar la encía durante el cepillado. En las zonas de difícil acceso, es fundamental la utilización de cepillos interproximales, debido al acúmulo continuo que existe de biofilm. También se recomienda el uso de irrigadores bucales en casos de mayor propensión a la gingivitis, como puede ser el embarazo o los pacientes portadores de implantes dentales, ya que por su acción mecánica producen un efecto estimulante sobre la encía, además de limpiar de forma efectiva la zona de retención de biofilm.

Medios químicos
En ocasiones, los medios físicos no funcionan de forma efectiva debido a problemas de cumplimiento o poca motivación, sobre todo en adultos mayores, personas portadoras de ortodoncia o con limitaciones físicas y/o psíquicas que pueden encontrarse dificultades a la hora de realizar el cepillado. En estos casos, está especialmente indicado complementar el cepillado diario con el uso de colutorio.
El uso de un colutorio como complemento a la higiene bucal diaria se considera un medio muy efectivo que aumenta la eliminación del biofilm oral. Los colutorios con clorhexidina son los más efectivos en su acción bactericida sobre el biofilm, pero no todos los colutorios con clorhexidina muestran la misma efectividad, sino que dependerá de la formulación que presenten. Así, clorhexidina al 0,12% más cloruro de cetilpiridinio al 0,05% sin alcohol está indicado en situaciones específicas como la periodontitis. La clorhexidina a bajas concentraciones, 0,05%, y cloruro de cetilpiridinio al 0,05% se podrían emplear de forma diaria para prevenir la gingivitis.
Otros colutorios (aceites esenciales, octenidina, fluoruro estañoso, hexetidina) muestran menor acción bactericida que la clorhexidina. Los colutorios con extractos de plantas y los colutorios con triclosán muestran una actividad bactericida escasa.
El uso conjunto del cepillado con pasta dentífrica, la limpieza interproximal y un colutorio eficaz garantiza el éxito en el control y prevención de la inflamación gingival producida por el biofilm oral.

SALUD BUCAL EN NIÑOS CON NECESIDADES ESPECIALES


 
Los niños con necesidades especiales y discapacidades tienen mayor riesgo de sufrir problemas de salud bucal, ya que requieren una ayuda extra y dependen de otros para conseguir y mantener una correcta limpieza.

Se considera niño con necesidades especiales a aquel con limitaciones físicas, mentales, de comportamiento o sensoriales, y que además necesita servicios que van más allá de los que requieren, generalmente, el resto. Normalmente, los niños son propensos a contraer problemas bucales, tales como caries o enfermedades de las encías, especialmente aquellos con discapacidades y necesidades especiales. Eso es debido a que las complicaciones de sus enfermedades (peor movilidad, problemas de habilidades cognitivas, etc.) suelen ser un obstáculo para el adecuado cuidado de la boca.

Factores de riesgo
Uno de los factores que contribuyen a una salud bucal deficiente son los defectos en el esmalte, una mala alineación o la pérdida de dientes. El flujo de saliva reducido es otro factor, que puede provocar que no tengan la suficiente saliva para ayudar a deshacer fácilmente los alimentos y que desechos de estos queden retenidos en la boca. De la misma manera influyen las limitaciones físicas, ya que pueden presentar dificultades a la hora de cepillarse los dientes y usar el hilo dental. Además, estos niños suelen tomar un alto número de medicamentos, muchos de ellos llevan gran cantidad de azúcar, que junto con el tipo de dieta pueden incrementar el riesgo de caries. Por ello, los niños con necesidades especiales son un grupo de riesgo con una gran necesidad de cuidados dentales. 

Problemas de salud bucal
Existen diversos tipos de problemas de salud bucal más comunes entre estos niños, que se dan en la mayoría de los casos. Las enfermedades periodontales (que afectan a las encías y a la estructura de soporte de los dientes) suelen ocurrir a una edad más temprana y más a menudo en niños con problemas del desarrollo, debido al excesivo crecimiento de las encías por el uso de medicamentos para las convulsiones, la presión alta y los sistemas inmunológicos débiles. Otro de los problemas más frecuentes es la oclusión defectuosa (mal encaje de los dientes posteriores e inferiores y con apiñamiento de estos). Este está relacionado con las anormalidades musculares, la salida tardía de los primeros dientes y la falta de desarrollo de la mandíbula. Las anomalías de los dientes pueden variar en cantidad, tamaño y forma. Por último, se encuentran los traumas o lesiones en cara y boca, que afectan directamente a la salud bucal. Las caídas o los accidentes también suelen ocurrir con más frecuencia en estos niños, debido a las convulsiones, la parálisis cerebral y la falta de reflejos o coordinación. 

Higiene bucal 
- Los niños, sobre todo aquellos con necesidades especiales, requieren que un adulto les ayude a cepillarse los dientes.
- El cepillo de dientes tiene que tener un grosor adecuado para que el niño pueda manejarlo bien durante el cepillado. Existen en el mercado múltiples variedades de cepillos de distintas formas y tamaños. Si es necesario se puede colocar cinta adhesiva alrededor del cepillo para que este sea más fácil de agarrar.
- Se aconseja el uso de pasta dentífrica con flúor para prevenir el riesgo de caries.
- Se recomiendan las visitas al dentista de forma regular. 

PERIODONTITIS Y CARDIOPATIAS


Se conoce que la relación entre la enfermedad cardiovascular y periodontal no es causal. Existen evidencias científicas que asocian ambas enfermedades y que muestran coincidencias de los factores de riesgo detrás de estas dos patologías. La hipertensión arterial, la obesidad, la diabetes mellitus, la hipercolesterolemia, el sedentarismo o el tabaquismo son algunas de las enfermedades que están identificadas como factores de riesgo cardiovasculares de primer orden, pero además son responsables de gran parte de las enfermedades periodontales.

Según el Doctor Valentí Fuster, “existen evidencias científicas que asocian ambas enfermedades y que muestran la coincidencia de los factores de riesgo que están detrás de estas patologías”. El cardiólogo catalán lo comentó en la XVIV Reunión Anual de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración: “Debemos hacer una apuesta por promover la salud oral, ya que esto incentivará la modificación de factores de riesgo comunes a otras enfermedades”.
La mayor parte de las enfermedades periodontales están causadas por infecciones bacterianas, dando lugar a enfermedades bucales. En la actualidad, se sabe que una de las consecuencias de esta infección a nivel local puede ser el inicio o desarrollo de una inflamación sistémica, que puede acarrear distintas implicaciones para la salud general del paciente. Si la inflamación sistémica repercute en el aparato circulatorio y cardiovascular, el impacto sobre la morbimortalidad puede ser especialmente elevado. Además, las periodontitis pueden inducir inflamación sistémica por medio de un mecanismo de activación a distancia de procesos que pueden provocar trastornos como la aterosclerosis, una de las principales causas de muerte en todo el mundo. 
Se han realizado numerosas investigaciones para comprobar si los individuos con periodontitis sin tratar tienen una situación de inflamación sistémica claramente superior a las personas con encías sanas. Con tal finalidad, el Eastman Dental Institute ha demostrado en sus investigaciones, muchas de ellas conducidas por el Dr. Francesco d’Aiuto, que el tratamiento eficaz de la periodontitis puede reducir los niveles de proteína C reactiva (CRP) al rango considerado de bajo riesgo cardiovascular: de esta manera se beneficia la salud bucal y general del paciente.

DIABETES Y SALUD ORAL


Las personas con diabetes requieren una especial atención en el cuidado de su salud bucal porque dicha patología puede tener diversas manifestaciones orales. Por ejemplo, existe el riesgo de incremento de enfermedad periodontal. La xerostomía es bastante común en diabéticos, y al mismo tiempo se pueden sufrir alteraciones en el sentido del gusto, síndrome de boca ardiente, infecciones por candidiasis (infección por hongos del revestimiento de las membranas mucosas de la boca y la lengua) o de la mucosa oral tales como liquen plano o estomatitis recurrente aftosa. La boca seca puede, además, incrementar el riesgo de caries.
Influencia de la diabetes en la salud oral

Las personas diabéticas podrían experimentar una peor salud periodontal. Esto se evidencia por un severo sangrado gingival, mayores profundidades de sonda y mayor pérdida de inserción y de hueso. La enfermedad periodontal a menudo se manifiesta y progresa de forma similar a otras complicaciones relacionadas con la diabetes. Por el contrario, las personas que consiguen un buen control de sus niveles glucémicos suelen presentar buena salud periodontal.

Tratamiento
Igual que cualquier otro paciente tratado por enfermedad periodontal, los pacientes con diabetes deben realizar visitas de mantenimiento en intervalos relativamente cortos. Igualmente, un cuidado meticuloso es importante.
Estudios científicos han demostrado que individuos con diabetes que añadieron un irrigador dental a su rutina de cepillado y seda dental mejoraron tanto en salud periodontal como en resultados sistémicos. Además de la reducción de los mediadores proinflamatorios, los estudios demuestran la efectividad de los irrigadores orales en la reducción de gingivitis, sangrado y patógenos periodontales.

NO¡¡ AL CANCER BUCAL