jueves, 5 de julio de 2012

BRUXISMO


Bruxismo, la descarga de tensión que daña nuestros dientes
Se conoce como bruxismo el desgaste excesivo y prematuro en los pacientes que habitualmente aprietan y chirrían los dientes. El bruxismo es un hábito que puede afectar a un sector de la población muy amplio, que va desde los niños a los ancianos, tanto mujeres como hombres.

El patrón de desgaste varía en los pacientes según los contactos dentarios entre los dientes del maxilar superior e inferior. En pacientes con relación oclusal clase II (perfil de pajarito) el desgaste excesivo tiende a afectar a las molares. Si la relación es de clase III (prognato) el desgaste afectará sobre todo a los bordes incisivos de los dientes anteriores.
En situaciones de tensión emocional, apretar los dientes resulta nocivo para las estructuras musculares masticatorias y dentarias (sensibilidad dental, aparición de flemones, movilidades y fracturas) y a nivel extraoral (dolor de cabeza, pérdida de la estética facial, contractura muscular, alteraciones de sueño).
Los pacientes que padezcan bruxismo podrían controlar este movimiento e intentar modificarlo por otro que no sea nocivo, como por ejemplo posicionar la punta de la lengua en el paladar, relajando así la musculatura de la cavidad bucal. Durante la noche es más difícil controlar este hábito parafuncional, por eso se recomienda el uso de una placa de descarga o placa mió relajante para evitar el desgaste de los dientes durante el chirrido nocturno.

GINGIVITIS


Inflamación gingival
Según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración, la gingivitis y la periodontitis son dos de las enfermedades más comunes del ser humano, con una prevalencia del 59,8% en adultos de entre 35 y 44 años y del 51,6% en pacientes de entre 65 y 74 años. Más de la mitad de la población española mayor de 35 años tiene gingivitis. Veamos a continuación las causas y tipos de inflamación gingival.

En los años 90 se desarrolló el modelo de la placa dental como biofilm, que está compuesto por bacterias, que representan un 15%-20% del volumen, y una matriz o glicocálix, que representaría el 75%-80%. Esta matriz está compuesta por una mezcla de exopolisacáridos, proteínas, sales minerales y material celular. El biofilm oral es el principal agente etiológico de la caries y de las enfermedades periodontales (gingivitis y periodontitis). La alteración cualitativa o cuantitativa de esta población bacteriana adquiere un papel primordial en el mantenimiento de la salud bucodental.
La gingivitis se define como la inflamación de la encía. La gingivitis afecta a los tejidos blandos de la encía y es reversible. Si la gingivitis no se controla puede evolucionar a periodontitis, que se extiende a zonas más profundas, como el ligamento periodontal y el hueso alveolar.

Factores que intervienen
Existen diversos factores que pueden favorecer la aparición de gingivitis: 
Gingivitis asociada a factores locales: puede desarrollarse tanto en un periodonto sano como en un periodonto reducido pero estable, generalmente asociada a factores locales de retención de biofilm, como higiene oral insuficiente, malposiciones dentarias, trauma oclusal, obturaciones desbordantes, ortodoncia fija y removible y prótesis removible y fija (puentes y coronas), pudiendo estas dos últimas irritar la encía e incrementar el riesgo de gingivitis. 
Gingivitis modificada por factores sistémicos: se caracteriza por estar modificada en su curso evolutivo por diversos efectos generales tales como:
· Gingivitis asociadas al sistema endocrino, y entre ellas se encuentran las asociadas a embarazo, pubertad, ciclo menstrual y diabetes no controlada.
· Discrasias sanguíneas, como púrpura trombocitopénica, debida a una función anormal o número de las células sanguíneas.
Gingivitis modificada por fármacos: como consecuencia del consumo de determinados fármacos.
Gingivitis modificada por malnutrición: en ocasiones la gingivitis se puede asociar a déficits nutricionales, como la asociada a la deficiencia de ácido ascórbico.
Las repercusiones sistémicas de la gingivitis se basan en la evidencia científica, que ha demostrado en estos años que las alteraciones sistémicas modifican la susceptibilidad del huésped a la enfermedad gingival; de igual manera, la infección periodontal puede incrementar de una manera muy significativa el riesgo a padecer ciertas enfermedades sistémicas, como son diabetes mellitus, enfermedades coronarias y cardiopatías, y enfermedades pulmonares. Mención especial requieren la relación entre la enfermedad periodontal y los embarazos prematuros y los recién nacidos de bajo peso. 

EROSIÓN ÁCIDA



Los grandes avances en odontología han permitido importantes mejoras en la salud bucal: las caries están más controladas, la extracción dental ha disminuido y los dientes son más longevos. Sin embargo, esto ha conllevado una paradoja: los dientes saludables están mostrando signos crecientes de desgaste dental. En Europa, los profesionales dentales consideran la erosión como su causa principal.

La erosión ácida está fuertemente relacionada con el consumo de comidas y bebidas ácidas. Los ácidos desmineralizan y reblandecen la superficie dental haciéndola más susceptible a la abrasión, en particular al cepillado, con o sin dentífrico.
En sus etapas iniciales se considera que el desgaste dental no es dañino. Sin embargo, a medida que progresa puede generar hipersensibilidad dentinaria, pérdida de la forma y color del diente y requerir una compleja intervención de reconstrucción. 
Cualquier persona con dentición natural es susceptible de desarrollar algunos signos de desgaste dental; sin embargo, muchos pacientes no son conscientes de lo que les está ocurriendo hasta que el proceso ha alcanzado una etapa avanzada.
En la actualidad la erosión solo se diagnostica por regla general cuando se hace necesaria una reconstrucción dental. Es fundamental mejorar el reconocimiento precoz de los signos y síntomas si se quieren tomar medidas preventivas eficaces. Los síntomas son los siguientes, ordenados de forma progresiva: sensibilidad, decoloración y dientes redondeados (signos de fase inicial), y transparencia, decoloración avanzada, grietas, sensibilidad severa y orquedades (signos de fase avanzada).
Una mayor vigilancia en las revisiones periódicas, así como seguir algunos consejos sobre el estilo de vida pueden ralentizar el avance de los síntomas.
Debido al amplio espectro de causas potenciales, las opciones para frenar el desgaste dental deberían, idealmente, ser hechas a la medida de las circunstancias individuales. El odontólogo es siempre la persona indicada para detectar los signos del desgaste por erosión ácida y es él quien debe sugerir el tratamiento y los hábitos de cepillado que permitan evitar el avance del cuadro. 

Sin embargo, hay algunas recomendaciones a seguir: 
− Reducir o eliminar la ingesta de bebidas carbonatadas
− Dejar de retener comidas o bebidas ácidas en la boca 
− Masticar chicle o chupar pastillas sin azúcar para estimular la secreción de saliva y proteger el esmalte, o comer un trozo de queso después de una comida ácida. 
− Cepillarse con un cepillo suave, utilizando un dentífrico de baja abrasividad, baja acidez y alto contenido en flúor.

PERIODONTITIS


ENFERMEDAD PERIODONTAL


El tratamiento periodontal no acaba en la clínica
Las enfermedades periodontales pueden tener consecuencias a nivel bucal, pudiendo provocar la pérdida del diente, pero además pueden tener consecuencias en la salud general:

-Aumento del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
-Riesgo de tener parto prematuro.
-Riesgo de descompensación de diabetes.

Por ello es indispensable seguir las pautas que le recomiende su odontólogo.


Las enfermedades de las encías son patologías infecciosas causadas principalmente por bacterias que afectan al estado de los tejidos que sujetan el diente. La acumulación de placa dental en la encía produce gingivitis y, en la mayoría de los casos, si no se toman las medidas correctivas adecuadas, se inicia la periodontitis (comúnmente llamada piorrea).

La gingivitis (afecta a una de cada dos personas mayor de 35 años) es la primera etapa de la enfermedad de las encías y es reversible.

-Infección leve de la encía.
-Inflamación y enrojecimiento de la encía.
-Sangrado de la encía.

La periodontitis (afecta a una de cada tres personas mayor de 35 años) es la progresión de una gingivitis no tratada o tratada inadecuadamente, y la pérdida de tejido de soporte del diente es irreversible.

-Afecta a la encía y al resto de tejidos que soportan el diente.
-Puede provocar la pérdida del diente.
-Afecta la salud general.

Tratamiento de la periodontitis
El odontólogo en la clínica elimina las bacterias mediante instrumental específico, que permite eliminar la placa y el cálculo dental (sarro) de las encías y de los dientes (raspado y pulido radicular). En el caso de una periodontitis avanzada, puede ser necesaria también una cirugía periodontal.
El tratamiento que realizan en la clínica es imprescindible y muy eficaz para controlar las bacterias que causan daño y lograr la salud periodontal, pero estas bacterias tienden a reaparecer desde otros lugares de la boca, y esto hace que la continuidad del tratamiento en casa, con una higiene bucal adecuada con antisépticos específicos, sea indispensable para el éxito del tratamiento. Por ello, debe seguir las pautas de todo aquello que le haya indicado su odontólogo.
Durante el tratamiento periodontal deberá seguir las visitas programadas por su odontólogo para garantizar el control de la enfermedad periodontal.

CARIES DE LA INFANCIA TEMPRANA


El proceso de dentición del bebé suele comenzar a partir de los 5-6 meses de edad y puede alargarse hasta los 3 años. Normalmente, las caries dentales no acostumbran a surgir antes de la presencia del primer diente en la boca con repercusiones en la salud. Se necesita tiempo para que la caries progrese hasta un estado detectable. El riesgo puede no evidenciarse durante los 3-4 años posteriores a la erupción.

Las caries en temprana edad pueden ocasionar una reducción del desarrollo físico y la disminución de la calidad de vida por afectar la alimentación del niño. Aun así, el factor más importante derivado de la caries precoz es que puede estar estrechamente relacionada con la caries en dientes permanentes. 
La caries infantil suele presentar la aparición de pigmentaciones o “manchas blancas” en el esmalte de las piezas dentales. Al principio su apariencia es apenas identificable pero, con el paso del tiempo, se verá una zona de color marrón en la que se pierde estructura de esmalte. Dicha pérdida puede expandirse en tamaño y profundidad pudiendo ocasionar, incluso, la destrucción de toda la parte visible del diente. Para evitar esta extrema situación, es recomendable realizar una revisión regular del estado de la salud bucal. 

Prevención
Como en todas las afecciones, la primera medida que debe tomarse es la prevención. Estar atento a los cuidados bucales del bebé, aun cuando este no tenga ninguna pieza dental. La caries puede evitarse reduciendo el consumo de azúcares e hidratos de carbono. 
Una de las causas de caries en la infancia temprana en los niños es permitir a los más pequeños y a los que empiezan a andar que duerman con el biberón. Los niños que duermen mal o tienen cólicos suelen tranquilizarse con el biberón. Pero la tetina permanece junto a las superficies palatinas de los dientes anteosuperiores durante más de 8 horas. Además, otros hábitos como el “picoteo” son conductas de riesgo, al igual que el uso de botellas de succión y vasos con boquilla, objetos que siempre acompañan a los niños cuando empiezan a andar. Este patrón de caries puede presentarse también a partir de una lactancia materna a demanda prolongada.
Las bacterias producen elementos ácidos que atacan el esmalte dental. Por este motivo es vital realizar la correcta higiene bucal del bebé, incluso antes de que aparezcan los primeros dientes.

FLUOROSIS DENTAL



La fluorosis dental es un defecto cualitativo del esmalte que resulta de un aumento de laconcentración de flúor durante la formación del esmalte. Algunos países desarrollados indican una tendencia en cuanto al incremento de fluorosis dental leve, que podría deberse a los efectos aditivos de los siguientes factores.

Uso de los siguientes productos:
-Suplemento de flúor (como comprimidos o gotas).
-Consumir alimentos producidos en áreas fluoradas.
-Dentífricos fluorados.
-Aplicaciones tópicas de soluciones de flúor en altas concentraciones durante la formación del esmalte.


Por ello, es preocupante una ingesta excesiva de flúor sobre todo durante los primeros 36 meses de vida, cuando se están mineralizando las coronas de los incisivos maxilares permanentes o el esmalte está madurando. Los niños menores de 6 años ingieren aproximadamente el 30% del dentífrico utilizado, por lo que los padres deben tener especial cuidado a la hora de administrar la cantidad de pasta, que ha de ser equivalente al del tamaño de un guisante, supervisando el cepillado para evitar que el niño ingiera el dentífrico.

Para detectar la fluorosis hemos de centrarnos en sus manifestaciones clínicas, las cuales pueden ser de distinta gravedad. Puede empezar por pérdida de la translucidez del esmalte, aparición de machas, líneas blancas, estriaciones hasta que el esmalte se vuelve opaco con tinción y moteado, fracturas y pérdida de porciones de capas externas del esmalte. En los casos más graves, el aspecto del diente podría cambiar considerablemente. 

La fluorosis dental se puede tratar con remineralización, microabrasión o sustitución restauradora del esmalte afectado. La solución tampoco pasa por dejar de usar flúor, porque en una concentración óptima diaria, con vigilancia y supervisión profesional, este ayudará a minimizar el riesgo de caries.