jueves, 5 de julio de 2012

PERIODONTITIS Y CARDIOPATIAS


Se conoce que la relación entre la enfermedad cardiovascular y periodontal no es causal. Existen evidencias científicas que asocian ambas enfermedades y que muestran coincidencias de los factores de riesgo detrás de estas dos patologías. La hipertensión arterial, la obesidad, la diabetes mellitus, la hipercolesterolemia, el sedentarismo o el tabaquismo son algunas de las enfermedades que están identificadas como factores de riesgo cardiovasculares de primer orden, pero además son responsables de gran parte de las enfermedades periodontales.

Según el Doctor Valentí Fuster, “existen evidencias científicas que asocian ambas enfermedades y que muestran la coincidencia de los factores de riesgo que están detrás de estas patologías”. El cardiólogo catalán lo comentó en la XVIV Reunión Anual de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración: “Debemos hacer una apuesta por promover la salud oral, ya que esto incentivará la modificación de factores de riesgo comunes a otras enfermedades”.
La mayor parte de las enfermedades periodontales están causadas por infecciones bacterianas, dando lugar a enfermedades bucales. En la actualidad, se sabe que una de las consecuencias de esta infección a nivel local puede ser el inicio o desarrollo de una inflamación sistémica, que puede acarrear distintas implicaciones para la salud general del paciente. Si la inflamación sistémica repercute en el aparato circulatorio y cardiovascular, el impacto sobre la morbimortalidad puede ser especialmente elevado. Además, las periodontitis pueden inducir inflamación sistémica por medio de un mecanismo de activación a distancia de procesos que pueden provocar trastornos como la aterosclerosis, una de las principales causas de muerte en todo el mundo. 
Se han realizado numerosas investigaciones para comprobar si los individuos con periodontitis sin tratar tienen una situación de inflamación sistémica claramente superior a las personas con encías sanas. Con tal finalidad, el Eastman Dental Institute ha demostrado en sus investigaciones, muchas de ellas conducidas por el Dr. Francesco d’Aiuto, que el tratamiento eficaz de la periodontitis puede reducir los niveles de proteína C reactiva (CRP) al rango considerado de bajo riesgo cardiovascular: de esta manera se beneficia la salud bucal y general del paciente.

DIABETES Y SALUD ORAL


Las personas con diabetes requieren una especial atención en el cuidado de su salud bucal porque dicha patología puede tener diversas manifestaciones orales. Por ejemplo, existe el riesgo de incremento de enfermedad periodontal. La xerostomía es bastante común en diabéticos, y al mismo tiempo se pueden sufrir alteraciones en el sentido del gusto, síndrome de boca ardiente, infecciones por candidiasis (infección por hongos del revestimiento de las membranas mucosas de la boca y la lengua) o de la mucosa oral tales como liquen plano o estomatitis recurrente aftosa. La boca seca puede, además, incrementar el riesgo de caries.
Influencia de la diabetes en la salud oral

Las personas diabéticas podrían experimentar una peor salud periodontal. Esto se evidencia por un severo sangrado gingival, mayores profundidades de sonda y mayor pérdida de inserción y de hueso. La enfermedad periodontal a menudo se manifiesta y progresa de forma similar a otras complicaciones relacionadas con la diabetes. Por el contrario, las personas que consiguen un buen control de sus niveles glucémicos suelen presentar buena salud periodontal.

Tratamiento
Igual que cualquier otro paciente tratado por enfermedad periodontal, los pacientes con diabetes deben realizar visitas de mantenimiento en intervalos relativamente cortos. Igualmente, un cuidado meticuloso es importante.
Estudios científicos han demostrado que individuos con diabetes que añadieron un irrigador dental a su rutina de cepillado y seda dental mejoraron tanto en salud periodontal como en resultados sistémicos. Además de la reducción de los mediadores proinflamatorios, los estudios demuestran la efectividad de los irrigadores orales en la reducción de gingivitis, sangrado y patógenos periodontales.

NO¡¡ AL CANCER BUCAL


PREVENCIÒN DEL CANCER BUCAL



La detección temprana del cáncer oral y un tratamiento a tiempo pueden salvar muchas vidas. A pesar de que no es muy frecuente, la prevención es muy importante. Esta es la razón porque resulta vital la autoexploración bucal. 

1. Señales de alarma

Existen una serie de lesiones que pueden ser precursoras del cáncer oral, por ello es importante localizarlas precozmente:

- Manchas blancas (leucoplasias), rojas (eritroplasias) o marrones que no desaparecen por sí mismas en dos semanas.

- Úlceras o heridas sin causa aparente que no cicatricen en dos semanas.

- Hemorragias de origen incierto.

- Engrosamientos, endurecimientos, hinchazón.

- Dolor de oídos, de mandíbula o de lengua.

- Sensaciones de adormecimiento u hormigueo, pérdida de la sensibilidad.

- Sensación de que algo queda atrapado en la boca.

- Dificultad al masticar o tragar.

- Sensación de que la lengua se pone rígida o difícil de controlar.
Prevencion del Cancer Bucal


- Sensación de que las prótesis, antes adaptadas, ahora encajan mal o resultan incómodas.

- Enronquecimiento de la voz.

Si estos problemas no desaparecen espontáneamente en dos semanas, debe acudir a su odontólogo quien valorará la realización de una biopsia para establecer un diagnóstico adecuado.

2. Factores de riesgo

El consumo de tabaco y de alcohol son hábitos que aumentan la posibilidad de que se produzca un cáncer oral. Si éstos se consumen conjuntamente, la posibilidad es mucho mayor que si se consumen de forma independiente.
La exposición excesiva a los rayos del sol es un factor de riesgo para el cáncer de labios. Especial precaución deben tener las personas que trabajan al sol (campesinos, marineros), sobre todo si se trata de personas de piel clara.

Una mala o nula higiene dental, factores que erosionen la mucosa como dientes rotos, mal posicinados o protesis mal ajustadas, son también factores que favorecen la formación de lesiones que se pueden malignizar.

Mantener la boca en buen estado es fundamental para prevenir el cáncer bucal, de ahí la importancia de realizar una buena higiene dental y de acudir periodicamente al odontólogo.

Suele aparecer en personas de edad avanzada. Por esta razón, los ancianos deben acudir con más frecuencia al odontólogo a realizarse revisiones. Sin embargo, esto no ocurre porque en muchas ocasiones ya no tienen dientes y no van al dentista, salvo que se desajuste su dentadura postiza.

Es también más frecuente en personas de raza negra que en las de raza blanca.

3. Autoexploración: la técnica que salva vidas

El paciente debe conocer cómo son las estructuras normales de la boca. Cuando éstas cambien, debe acudir al consultorio dental para que el odontólogo realice una revisión.
Para ello el odontólogo debe realizar una exploración explicando todo al paciente. Éste debe aprender cómo es la boca en condiciones normales y qué alteraciones no son patológicas.

Para ello, el paciente debe seguir un método de autoexploración en el que observará la cara, el cuello, los labios, la cara interna de la mejilla, el paladar, la encía, la lengua y el suelo de la boca. Se le pude pedir al odontólogo que nos dé por escrito los pasos que hemos de seguir para que no se nos olviden.

El paciente deberá realizar este autoexamen en su casa cada 5-6 meses como mínimo y ante cualquier hallazgo acudir a su odontólogo.A veces el odotólogo encuentra dificultades para motivar al paciente para que realice la autoexploración pero teniendo en cuenta que el beneficio es la vida merece la pena realizarlo.

TABACO Y ALCOHOL


La boca es un espejo de la salud de las personas. El hábito de fumar y el de consumir alcohol afectan tanto a nuestro organismo como a la salud de nuestra boca. Deterioran notablemente el estado de nuestros dientes y otras partes de la cavidad bucal al mismo tiempo que perjudican gravemente nuestra salud.
Tabaco, alcohol y salud bucal

El tabaco afecta de múltiples maneras la salud de nuestras bocas. Los problemas más frecuentes y visibles en los fumadores son la reducción de los sentidos del gusto y del olfato, la modificación del color de los dientes y el mal aliento. No obstante, el hábito de fumar puede desencadenar problemas más graves como el cáncer bucal y faríngeo. Además, el tabaco dificulta que a largo plazo los implantes dentales sean efectivos. 

En torno a un noventa por ciento de los casos de cáncer oral son causados por fumar cigarrillos, puros, pipas, tabaco de mascar u otros productos de tabaco. Las sustancias tóxicas que componen el tabaco dañan las células de la zona de la boca y hacen aumentar el crecimiento de células anormales, que son las causantes del cáncer. 

Por otro lado, el consumo excesivo de alcohol también resulta muy perjudicial. Es un hábito nocivo que puede provocar la aparición de cáncer faríngeo y además existe una relación directa con la aparición de enfermedades periodontales, es decir, aquellas que afectan a las encías. Además, las bebidas alcohólicas contienen una gran cantidad de azúcar, lo que supone una ingesta extra de esta sustancia que provoca la aparición de caries.

Una buena higiene bucal ayuda a reducir los efectos negativos de estos hábitos. Hay diferentes productos en el mercado que ayudan a controlar el mal aliento, la aparición de caries o enfermedades periodontales como la gingivitis. Pero, sin duda, el mejor remedio en este caso es dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol, que aparte de ayudarnos a tener una sonrisa más bonita, reducirá las probabilidades de contraer enfermedades.

RECUERDEN

SEGUNDO PARCIAL


JUEVES 30 DE AGOSTO, A Hrs. 9:00, AULA 01 , LOS TEMAS QUE INGRESAN A ESTE PARCIAL SON: 

CURIOSIDADES


Últimos avances en el estudio de biofilms orales
La inmensa mayoría de bacterias que habitan la cavidad oral lo hacen en forma de biofilm. Un biofilm se define como una población bacteriana embebida en una matriz de polisacáridos que está adherida a una superficie de contacto.

El estudio de la microbiota bucal ha aportado una serie de evidencias que han puesto de manifiesto que las zonas subgingival y supragingival del diente están colonizadas por microorganismos que se establecen en forma de una biopelícula. Sin embargo, a modo de simplificación, hacemos referencia a un biofilm subgingival y a uno supragingival. En el biofilm supragingival se ubican las bacterias responsables de la gingivitis y la periodontitis. 

Principales propiedades 
En algunos casos, alrededor de 700 especies o filotipos han sido detectados en la cavidad oral de diferentes individuos y aproximadamente 400 pueden llegar a colonizar el biofilm subgingival. No obstante, muchos de estos microorganismos también se localizan en el biofilm supragingival.
Estos microorganismos han sido llamados colonizadores primarios y son capaces de unirse a una capa de proteínas salivales (albúmina, glucoproteínas, proteínas ricas en prolina, mucinas, amilasas, estaterinas, histatinas, transaminasas, lisozimas, etc.) que recubre el esmalte del diente y que es conocida como película adquirida. Después de los colonizadores primarios, entran en juego los colonizadores secundarios. A este respecto, se ha postulado que el Fusobacterium nucleatum actúa como el principal puente de conexión entre colonizadores primarios y terciarios. Estos últimos son considerados en algunos casos agentes inductores de la enfermedad periodontal.
La capacidad para formar biofilm en diferentes tipos de superficies parece ser ilimitada para las bacterias. De ahí que puedan localizarse en diferentes tejidos humanos, causando muchas veces infecciones crónicas tales como endocarditis, otitis media, prostatitis crónica, fibrosis quística, periodontitis, etc. De la misma manera, se pueden establecer en válvulas cardiacas, catéteres venosos, sondas urinarias, lentes de contacto, aparatos intrauterinos y unidades dentales de suministro de agua.

Para la Dra. Vanessa Blanc, del departamento de I+D de Dentaid: “La falta de higiene oral es una de las principales causas de la mayoría de enfermedades periodontales, que en muchos casos pueden acabar ocasionando la pérdida de la pieza dental. A lo largo de este proceso, ocurre la formación de una capa de microorganismos orales sobre la superficie de los dientes, lo que conocemos como placa bacteriana. Pese a que varios grupos de investigación intentan arrojar luz sobre el desarrollo de estos biofilms orales, poco conocemos sobre los niveles de comunicación que existen entre estos microorganismos y sus mecanismos de resistencia a los compuestos antisépticos que existen actualmente en el mercado. El valor añadido de nuestro proyecto es contar con un modelo de biofilm bacteriano estable y reproducible que involucra a las bacterias formadoras de biofilm y a los principales periodontopatógenos. Este sistema nos permite trabajar con parámetros más precisos a la hora de evaluar la actividad de compuestos antisépticos o con actividad antibacteriana sobre la placa bacteriana formada con nuestro modelo de boca artificial”.